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Historia

Fundación Vos nació del encuentro, la escucha y el compromiso con las mujeres de nuestra comunidad.

En 2018 comenzamos un trabajo territorial junto a un grupo de mujeres de la ciudad de Basavilbaso, acompañándolas en distintas necesidades familiares, educativas y sociales. El primer paso fue un espacio de apoyo escolar para niños y niñas, que nos permitió acercarnos a sus madres, conocer sus historias y comprender los desafíos que enfrentaban día a día.

A partir de ese vínculo surgieron nuevas oportunidades de acompañamiento: talleres de alfabetización y lectoescritura, espacios de promoción de la salud, orientación sobre el acceso a derechos y articulación con organismos públicos y privados para facilitar el acceso a recursos, servicios y programas de apoyo.

Con el tiempo descubrimos algo que transformó nuestra mirada: detrás de cada necesidad había una mujer con sueños, talentos y un enorme deseo de construir un futuro mejor para sí misma y para su familia.

Durante la pandemia continuamos acompañándolas a través de encuentros virtuales y visitas ocasionales, sosteniendo los vínculos construidos y reafirmando la importancia de caminar junto a ellas aun en los momentos más difíciles.

Fue en ese recorrido donde nació Fundación Vos. Comprendimos que la transformación social comienza cuando una mujer encuentra oportunidades para crecer, capacitarse, fortalecer su confianza y descubrir todo su potencial.

Desde entonces trabajamos para promover el desarrollo integral de las mujeres, generando espacios de formación, acompañamiento y contención que fortalezcan sus capacidades, impulsen su autonomía y amplíen sus oportunidades.

Creemos que cada mujer posee un valor único y una capacidad transformadora capaz de impactar positivamente en su familia, su comunidad y las futuras generaciones.

Por eso promovemos valores como el amor, la esperanza, la solidaridad, la integridad, la responsabilidad y el respeto por la dignidad humana. Generamos espacios donde las mujeres pueden ser escuchadas, valoradas y acompañadas, fortaleciendo tanto sus habilidades prácticas como su crecimiento personal.

Porque cuando una mujer descubre su potencial, desarrolla su liderazgo y encuentra oportunidades para avanzar, no solo transforma su propia vida: transforma también la realidad de quienes la rodean.